martes, 15 de enero de 2013

Monja lesbiana ¿Primero el huevo o la gallina?

San Nearco y San Polieucto, bajo una aureola de santidad que bien parece un corazón, se abrazan y celebran su amistad.
La agrupación Betania en Colores es una curiosa agrupación-parroquia-grupo auto-ayuda que, a pesar de que les agradezco profundamente sus deseos de que su dios me bendiga -después de tantas hogueras parece que se agradece-, no entiendo.
¿Por qué no montan otra religión? ¿Por qué no le hacen caso a la historia real que sí pasó? y lo que más vueltas me da ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? No quiero parecer irrespetuosa, voy a explicarme: Según el artículo del periódico 20 Minutos, casi todas las personas que acuden a estas reuniones CLANDESTINAS tuvieron un pasado difícil, de falta de aceptación, de mucha confusión... ¡Qué vino antes, el huevo o la gallina! Si hubieran crecido con una realidad sana, alegre y normalizada de su sexualidad ¿Se habrían metido a monjas o curas? Eso, evidentemente, nunca lo sabremos, porque la secta (no olvidemos que lo fue) ya les absorbió el seso desde que acudieron a ella en busca, posiblemente, de un lugar en un mundo heterosexista que no tenía hueco para ellos y ellas. Es curioso, "la representatividad gay en la Iglesia (en torno al 30%) es superior a la de la sociedad (6-10%)" según el portavoz de asuntos religiosos de la Federación Española de asociaciones pro derechos LGTB. Da qué pensar.

Mi opinión es de absoluta disconformidad. Ellos y ellas pueden bendecir la homosexualidad todo lo que les dé la gana pero yo no puedo aceptar en mi "comunidad" a unas gentes que creen en un fantasma cruel, castigador, clasista, machista, homófobo y asesino, y con un portavoz de la misma calaña. Y quienes digan lo contrario que lean un poco la historia de la Iglesia Cristiana ...y que se monten otra secta.